La exprimidora la ponemos nosotros
Sin comprarla, sin alquilarla y sin preocuparte del mantenimiento. Tú pones la barra; nosotros, la máquina y la naranja.
La máquina siempre se rompe el día de más trabajo
Son las ocho de la mañana de un martes. La cola llega hasta la puerta, alguien pide un zumo natural y la exprimidora no arranca.
A partir de ahí empieza lo de siempre: buscar un técnico, esperar a que venga, pedir presupuesto y discutir si la avería entra o no entra en garantía. Mientras tanto, el zumo no sale.
Si se avería, la arreglamos nosotros
El servicio técnico lo presta Sucnatur y no te cuesta nada. El mantenimiento y las averías corren por nuestra cuenta: no tienes que buscar técnico, ni pagar la reparación, ni justificar nada.
La máquina es nuestra. El problema, también.
Cómo funciona la cesión
No la compras y no la alquilas: te la cedemos.- La instalamos en tu local sin coste.
- El mantenimiento y las reparaciones las asumimos nosotros.
- Se mantiene mientras nos compres la naranja.
El modelo que te quepa en la barra
No trabajamos con una sola máquina. Hay varios modelos y se elige por el espacio que tengas: barras estrechas, cafeterías de desayuno, hoteles con buffet. Vamos, lo medimos y te decimos cuál entra. Si no cabe ninguno, te lo decimos también.Las cuentas, en cajas y en vasos
Un litro de zumo son dos kilos de naranja. Una caja de 15 kg da 7,5 litros: 30 vasos de 250 ml. Si sirves 120 desayunos al día, son cuatro cajas. Esa es la unidad con la que vas a trabajar: cajas, no piezas sueltas.Naranja que no atasca la máquina
Calibramos entre 65 y 85 milímetros antes de que salga del almacén. Todas las naranjas que te llegan entran en la exprimidora: ninguna se queda fuera y ninguna la atasca. Una máquina parada por una naranja que no pasa cuesta lo mismo que una avería.Del suministro en sí —calibres, reparto y coste por vaso— hablamos en naranja de zumo para hostelería.